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Hola amig@s lectores, el día de hoy vengo a romper un poco con lo que suele ser habitual en este mes de diciembre, eso que cada año planteamos para «darle rumbo» a la vida y…. SI, me refiero exactamente a las metas, esas que justamente llegan en esta época, y que frecuentemente son plasmadas en un papel, agenda o servilleta que después no encontramos. Hoy quiero compartir contigo: ¿Cómo alcanzar lo que quieres este 2020? Menos metas, más deseos. 

Recuerdo que de niña luego de descubrir que el «Niño Jesús» o «Santa Claus» eran mis padres y abuelos, deje de hacer cartas de los regalos que quería. Pero dejar de hacer estas cartas no significó que un tiempesito después no las retomaria. Resulta que crecí en una familia donde cada 21 de diciembre realizaban la llamada tradición del «espíritu de la navidad». Mi madre abría las ventanas de la casa, las puertas, preparaba la cena y encendía algunos inciensos de esos que huelen rico pero no a todos le gustan. Nos sentábamos en el comedor y a eso de las 10:00pm, comenzaba cada quien con lápiz y papel a escribir 21 deseos para el nuevo año. ¿Te suena? Tal vez sí, tal vez no. Depende desde dónde me estés leyendo, pero en mi país era algo muy común.

Lo cierto del caso, es que allí se colocaba lo que querías lograr el año siguiente, esas metas que si por alguna razón u otra no se cumplían en ese año, pues con fé la colocabas para el año siguiente. Sé de personas que lograron muchas, sé de otras que lo hacían solo por cumplir la tradición y luego ni se acordaban donde dejaron el papel con las metas escritas… en fin, nada peor en la vida que hacer algo solo por cumplir con un patrón creado, sin sentirlo en el corazón y en el alma.

Luego de un tiempo, (aún desconozco cuando), se dejó de hacer este ritual cada 21 de diciembre y todos agarraban por su lado en esa fecha. Lo cierto del caso y ya me estoy extendiendo mucho, (como casi siempre, jeje), es que cuando a los 28 años decidí darle un giro a mi vida, cambiar de país y pasar mi primera navidad conmigo misma, sin familia (diciembre del 2017), comencé a plantearme en vez de metas, cómo me quería sentir ese nuevo año que llegaba, y encontré un escrito con el que me identifiqué por completo al leerlo, porque justamente eso era lo que yo quería lograr, así me quería sentir y eso era lo que quería dejar.

Lo puedes ver en un post de mi Instagram @soygavimari del 27 de diciembre de ese año:

Estaba muy clara y consciente de que necesitaba reinventarme, no quería mentiras, ni miedos que me paralicen, pero si quería sentirme libre, activa, viva, creativa y sobre todo más humana. A esta lista le sumé que quería sentirme amada de verdad, verdad.

¿Cómo cumplír lo que siento? Aplica esto

Ese 2018 logré estos sentimientos que quería tener en mi vida. Fue el año donde más libre y viva me sentí, más activa estuve, más saque mi creatividad y más humana me volví. Aunado a que también encontré al amor (aspecto que había sido invisibilizado para mi, por un tiempo). Fue el año donde renuncié a mi trabajo fijo, emprendí junto con mi pareja un viaje sin regreso, creamos nuestro estilo de vida y negocio digital, en pocas palabras: Fue EL AÑO!!!

Te coloco todo este ejemplo propio porque estuve mucho tiempo planteándome metas que pasaban por encima de mis sentimientos esenciales deseados, muchas de esas metas iban atadas a complacer a otras personas y no a complacerme a mí misma, por eso en estas líneas quiero darte un buen consejo para tus proyecciones este 2020. Te recomiendo tomar nota.

  1. Haz una lista de metas, escríbelas, la cantidad que quieras.
  2. En cada una de ellas pregúntate: ¿El cumplimiento de esta meta es para satisfacerme a mí misma o es para satisfacer a otros?. Responde sinceramente, toma tu tiempo y recuerda que todo empieza por el amor propio. No puedes dar de lo que no tienes. El centro eres tú y como quieres sentirte al cumplirla.
  3. Detecta cuáles de estas metas son para complacer a terceros y no a ti: (eso incluye familia, en muchos casos). Está de más decirte que si esa satisfacción NO está alineada con un sentimiento que vibre dentro de ti, no le des importancia a esa meta.
  4. Detecta cuales SÍ son aquellas metas que te mueven y que son para ser feliz «tú como persona». Es con estas metas con las que vamos a trabajar.
  5. Escribe cuáles son los sentimientos que te generarían cumplir esa meta, por ejemplo: si la meta es bajar de peso, eso te haría sentir: admirada, poderosa, capaz, fuerte.

Esto es lo que te tiene que mover, lo que tiene que sacar lo mejor de ti para alcanzar sentirte: admirada, poderosa, capaz y fuerte. Más allá de la meta, cuando luchamos por lograr algo, lo hacemos en esencia porque queremos sentirnos de tal o cual forma y es eso, a lo que te invito hoy.

Puedes aprovechar una tarde en un café, un árbol en un parque, el patio o la azotea de tu casa, o mejor aún ese tráfico mientras vas a casa.

Otro consejo importante es: si se te hace muy difícil plantearte lo anterior, empieza a identificar: ¿Cómo NO quieres sentirte?, y poco a poco a medida que lo escribes, comenzaras a aterrizar tus sentimientos esenciales deseados.

¿Cómo afirmar lo que siento y lograrlo?

Una vez que ya están todos esos sentimientos definidos y escritos. Los vas hacer parte de tu día a día, ponerlos visibles, sea en la nevera o en tu mesa de noche, y es aquí donde vienen las afirmaciones. No podemos afirmar algo que no sentimos o que no queremos ser. Y aquí mis tips para afirmar correctamente:

Si ya sé que el año próximo me quiero sentir admirada, poderosa, capaz y fuerte. Puedes empezar afirmar:

Si por ejemplo el año que viene te quieres sentir saludable, próspera, amorosa, puedes afirmar:

No es lo mismo decir: «Tengo que bajar 20 kilos» y andar en medio del proceso forzada a lograr la meta, que decir: «Me quiero sentir más saludable, más femenina, más activa, más libre con 20 kilos menos». Parece increíble cómo el cerebro actúa cuando planteamos los sentimientos que queremos alcanzar logrando esa meta. Siempre vamos a estar alineados y cada dia te acercaras a vivir ese sentimiento.

Descubrir cómo alcanzar lo que quieres este 2020, es y será parte de un gran aprendizaje para ti, o eso espero. Un aprendizaje que no solo se verá reflejado en tu desarrollo y cumplimiento de deseos, sino en ganas de seguir aprendiendo, mejorando y aplicando la proyección de tus deseos. Es importante acotar que estos pueden cambiar a medida que vamos evolucionando como personas.

Solo quisiera que pusieras con todo tu corazón esto en práctica este año. Y luego me comentes a finales del año próximo los sentimientos que lograste, y lo feliz que estás de haberlos alcanzado. Créeme que estaré muy, pero muy contenta de saberlos y…porque no? hasta de celebrarlo en medio de la distancia ;D

Te deseo muchos deseos cumplidos y mucha realización en todos los sentidos este grandioso 2020!!!

Si tienes algo que comentar acerca de este tema o tienes alguna duda, sabes que puedes dejarmela aquí abajo del post. Estaré gustosa de leerte. Besos

Soy Gavi Mari

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